La
Mochila

La mochila es un equipo de gran utilidad y
tal vez el más característico de los exploradores. Debe
tener correas amplias para que no maltrate tus hombr os y bolsillos
externos para poder tener a la mano el equipo
indispensable.
Además debe tener correas externas o argollas que te
permitan adicionar cargas extras, y si es impermeable,
créeme, te será util en mil climas y circunstancias.
Prefiere una
mochila de gran capacidad (para evitarr llenarte de
paquetitos externos), de preferencia que tenga una forma
tubular alargada, lo que permite que el centro de
gravedad este siempre mas cerca de tu cuerpo y con
armazón de preferencia interno (el armazón permite
airear tu espalda pero además permite soportar mejor las
cargas, la ventaja de que sea interno es que de esta
forma la mochila se "adhiere" a tu espalda,
evitando perder el equilibrio)
La mochila preferida por estas características es la
mochila de tipo andinista. Además de las
características mencionadas la forma le brinda mayor
estabilidad (por que sobresale menos de tu cuerpo que los
modelos convencionales) cuando vas por terrenos
difíciles. Mientras más cerca a tu espalda quede la
mochila y menos sobresalga, menos esfuerzo harás al
cargarla.
(Sobre el color de la mochila
ver Notas sobre el
color de los equipos)
Para empacar la mochila pon las cosas parecidas en sacos,
así te será fácil encontrarlas, aún en plena
oscuridad, usa un saco para ropa limpia, otro para ropa
sucia, un saco para herramientas, un saco para raciones,
etc. Si tu mochila no tiene armazón deberás colocar las
cosas más suaves del lado de tu espalda (de preferencia
el pocho o frazada), así evitaras dolores molestos. Las
cosas que puedes necesitar en el camino deben ir arriba
(una casaca impermeable por si nos cae la lluvia, de
improviso, una linterna, y si tu lo tienes, el
botiquín). Las cosas mas pesadas y resistentes
colócalas en el fondo.


Si la bolsa de dormir o la frazada no
entraron por ocupar demasiado espacio, llévalas
enrolladas y envueltas con el plástico para el piso,
sujetas por el protector de la mochila o amarrada
alrededor de ésta como si fuera una herradura.
Cuando camines debes tener los brazos de preferencia
libres, para que así puedas impulsarte al caminar.
Inclina un poco tu cuerpo hacia adelante, eso te dará
más impulso, y mueve los brazos vigorosamente. Para
evitar el cansancio es muy bueno ir cantando, lo que te
dará más energía para continuar. Evita respirar por la
boca puedes ayudarte poniendo una piedra pequeña en tu
boca (bien limpia por supuesto) o tal vez un caramelo.
Cuando camines de noche tira un poco tu cuerpo hacia
atrás, así te será más difícil tropezarte.
Si sólo dispones de una mochila pequeña,
tipo escolar, y necesitas adecuarla para acampar puedes
hacer lo siguiente: refuerza las costuras, tanto en las
uniones con las asas o tirantes como en el cierre y las
costuras laterales. Agregale argollas
(pueden ser cordeles amarrados en círculo de 1.5 cm de
diámetro) en la parte superior e inferior, por pares:
normalmente dos a cada lado del cierre en la parte
superior y dos del lado de la espalda y dos del lado del
frente en la parte inferior serían suficientes. Las
cargas extras van en bolsas grandes y atadas con cuerdas
a la mochila a través de las argollas. Esto no dbe verse
mal necesariamente. Si cuidas hacer las costuras con
cuidado y usar sacos de tela (como los que se usan como
fundas de carpa) y atas todo pulcramente, el efecto
estético puede ser incluso agradable.

Suerte con tu mochila.
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